lunes, 25 de enero de 2016

Palabras...

Hacía tiempo que no pasaba por acá. Casi que lo tenía olvidado por completo. Mi lugar de escape para cuando las palabras se salen de control. Entonces llegan los silencios. Silencios de bronca. Silencios de indignación. Silencios de tristeza. Silencios de habitación. Cuando ya se dijeron de todo y compitieron por ver quién habla más fuerte, quién tiene la última palabra y no ganó ninguno, se callan. Cada uno se va por su lado sin pensar en lo que dijo. Entonces llega el momento en el que aparecen los silencios y las palabras resuenan por la mente. Aparece el dolor por haber escuchado cosas feas y que hacen mal. Aparece la tristeza porque saben que esas palabras no se borran más y aparece la duda...la peor de las apariciones y la mejor amiga de los silencios...y es en ese momento que para no darle lugar a la duda, se apagan las luces y se espera que llegue otro día en el que tal vez las palabras puedan ser la solución a la revolución del día anterior...